Poesía y cuentos nativos

Espacio sagrado

Las criaturas del bosque estaban hablando unas con otras, conversando con las plantas, cuando un anciano y una chiquilla empezaron a caminar por el sendero que llevaba al prado. Todo el mundo se dió cuenta de que estos humanos eran reverentes cuando pasaron por varias cañadas conectadas por caminos de alces. Esta conducta silenciosa y respetuosa hizo felices a los Familiares del bosque, porque mostraba que algunos humanos entienden y honran los Espacios Sagrados de otras formas de vida.
Cuando los dos humanos llegaron al prado, la chiquilla preguntó a su abuelo si había tratado a los Espacios Sagrados convenientemente. El abuelo afirmó, sonriendo, que estaba muy satisfecho de su buena conducta. La pequeña preguntó entonces a su Abuelo dónde estaban los Espacios Sagrados. Después de pestañear para disimular unas lágrimas de ternura en sus ojos, dijo : " Pequeña, el Espacio Sagrado de cada ser vivo está entre la inspiración y la espiración. No siempre podemos ver sus límites exteriores, pero el centro de su existencia anida en el espacio entre dos latidos del corazón ".


La mente silenciosa

Atención, Hay un silencio, Una tranquilidad, en el interior: Una carencia de modelos, Donde la luz y la sombra se mezclan.
Escucha En la oscuridad Del vacío de lo Desconocido.
Oye El vacío total Que retumba en solitario.
Viaja hacia el pulso del Tiempo o del espacio silencioso.
La mente silenciosa Trae calma, Gracia eterna, infinita.
Nace dentro del silencio, La voluntad de ser.
El caos se convierte en orden, Lo sagrado de la vida, La revelación del Gran Misterio.


El latido del conjunto

Es una casta extraña el Humano que puede mezclar un espíritu libre, una naturaleza firme, un profundo respeto por la vida, amor por la aventura y un inflexible sentido de la integridad con la felicidad personal.
Estos individuos oyen el latido del conjunto del universo.

Nada es imposible cuando se trata del potencial humano. Podemos oír el latido del conjunto, sin saber nunca qué es lo que nos lleva hacia nuestras metas deseadas. Podemos hacer simplemente lo que nos parece bién y estaremos utilizando el latido del conjunto como nuestro ritmo natural.
La sociedad técnica en la que vivimos nos ha enseñado que la mayoría de las cosas son complejas. Si creemos en esto, llega a ser verdad. Podría ser el momento de aprender a escuchar sin sonidos. Cuando confiamos en los sentimientos silenciosos, podemos oír el conjunto que nos lleva a la felicidad personal.


Ama a todas las cosas

Madre, muéstrame cómo amar Más allá del miedo humano, Enséñame todas las alegrías de la vida Más allá del mar de lágrimas.

Permíteme encontrar el placer de Las suaves manos de un amante, Permíteme conocer la sabiduría de Respetar sin peticiones.

Oh, Guardián del Perdón, Enséñame cómo ver Más allá de los pequeños juicios, Apoyando la dignidad humana.

Aprenderé tu Medicina De Madre, amante, amigo, Enseñando a otros cómo amar Y a remendar los corazones rotos.


El tambor del Corazón

Cuando expresamos nuestro deseo de unión reclamando nuestra pasión por la vida, los tambores de nuestros corazones llaman a otros. Cuando hallamos alegría en los hechos cotidianos, recibiendo cada día con genuína excitación, atraemos a otros. El don de un punto de vista positivo es un imán seguro que crea curiosidad en los demás y despierta en ellos el deseo de descubrir esta clase de felicidad. El tambor del corazón toca una melodía que no se puede negar cuando hay también luminosidad en nuestros pasos y nuestros ojos centellean.
Los Antepasados llamaron a este estado "Caminar con la Belleza". Cuando una persona camina por la vida de esta manera tan alegre, ha encontrado la unión con el Yo y pueden compartir ese amor con otros. El tambor de su corazón llamará a los que pueden reconocer el espíritu de la canción del corazón feliz.
Cuando estamos decaídos, podemos cambiar la melodía triste de nuestro corazón tratando de encontrar cosas que admiramos y apreciamos de nuestras vidas. Cambiando nuestros puntos de vista hacia la gratitud, no atraeremos gente negativa hacia nosotros. El tambor de nuestro corazón no puede llamar a almas tristes o miserables cuando está repleto de alabanzas.


Recolectar Hierbas

Para recoger las hierbas curativas que utilizaba en sus remedios, la Mujer de la Medicina se levantaba antes del alba y recitaba sus oraciones de la mañana, dando las gracias por el día. Cuando los primeros rayos de luz solar tocaban las plantas, se dirigía a la planta más grande de aquella variedad y le pedía permiso para tomar sólo lo que necesitaba. El Jefe Planta podía dar o negar el permiso hablando al corazón de la mujer. Si se concedía el permiso, ella pasaba por delante de las primeras siete plantas sin tomar nada, con la intención de dejar bastante para las siete generaciones siguientes.
A cada planta que se acercaba, le pedía su poder curativo. Si le negaba esta petición, se iba a otra planta, y sólo tomaba aquellas que querían dar su fuerza vital para ayudarla a elaborar sus remedios curativos de hierbas. En aquellas horas de la mañana, cuando el rocío aún no se había evaporado, la fuerza vital de la planta estaba en su punto más elevado. Recolectar más tarde, bajo el calor del día, significaba menos fuerza vital para sus remedios.
El respeto de la Mujer de la Medicina por la Tribu de las Plantas y la buena voluntad de las plantas para ayudar al género humano nos permiten entender por qué esos remedios tenían una Medicina tan fuerte. Trabajar con el fluir armonioso de todas las cosas del mundo natural es la manera en que la humanidad puede acceder a soluciones más inteligentes, tomando y utilizando menos.


Defectos eternos

El Universo es impecable, evoluciona a su propio ritmo armonioso, con pura fuerza creativa, guiando cada movimiento.
Las únicas imperfecciones eternas de este universo parecen encontrarse en la manera como los seres humanos insisten en ver la Creación, con los ojos de la limitación. Quizá ésa es una razón por la cual nació la fe. Si nosotros no podemos tener una visión de conjunto, observando que el mundo es impecable, necesitamos fe para superar nuestras limitaciones. Incluso esa debilidad humana tiene un lugar perfecto en el Plan Divino. !Quizá el objetivo del Gran Misterio era confundir la mente humana para que pudiésemos aprender a confiar, en lugar de intentar razonar y comprender.!
Después de todo, cada cosa y cada fuerza de nuestro universo es básicamente equilibrada y neutra. La especie humana es la que juzga cada sentimiento, evento, experiencia, persona o pensamientos como bueno o malo. Quizá a través de la fe y la confianza podremos dejar de calificar y empezar a mirar la vida como simple existencia.

Por Jamie Sams

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